Segundo ciclo de danza
- Del 30 de enero al 9 de marzo el Teatro Texas celebra la segunda edición del ciclo de Danza en el Texas, que sitúa el cuerpo en el centro del debate cultural, social e identitario.
- El ciclo incluye cuatro espectáculos con Montse Colomé, Francesc Bravo, la compañía L’Esbord con Pere Seda y Sònia Arias y la compañía de Sílvia Batet.
- El ciclo también incluye una charla sobre ‘La edad del cuerpo’ con Carmelo Salazar, Susana Pérez y Teresa Pérez, que conecta danza, salud, bienestar y envejecimiento activo desde una mirada transversal.
El Teatro Texas recupera este invierno su ciclo de danza contemporánea que apuesta por miradas diversas sobre el cuerpo como herramienta de creación, memoria y resistencia. Del 30 de enero al 9 de marzo de 2026, el ciclo reúne cuatro propuestas escénicas y una actividad de pensamiento que abordan cuestiones como el envejecimiento activo, la identidad generacional, la relación con la tradición popular o la transformación del cuerpo femenino.
Un jornada dedicada a la coreógrafa gracienca Montse Colomé
El ciclo se inicia el viernes 30 de enero con LLAUNA’M, un dúo interpretado por Francesc Bravo y Montse Colomé, dos creadores de una misma generación que hace décadas que pisan los escenarios. La pieza parte del sonido de las latas para convertirlo en un movimiento y juego, y se plantea como un divertimento en clave de danza que reivindica el placer de bailar más allá de la edad y de las lógicas productivas. El espectáculo pone el foco en el cuerpo maduro, activo y creativo, y dialoga con una generación analógica que defiende la presencia física en un mundo cada vez más audiovisual.
Seguidamente, se acogerá la charla La edad del cuerpo, una conversación que amplía la experiencia escénica hacia el pensamiento y la salud. El encuentro reúne al coreógrafo e investigador Carmelo Salazar, la psicóloga Susana Pérez —especialista en los beneficios de la danza y la expresión corporal— y la psiquiatra Teresa Pérez, asesora en el envejecimiento y la cultura. La sesión aborda el cuerpo desde una mirada transversal que conecta la práctica artística, bienestar, salud mental y envejecimiento activo.

La misma jornada culmina con CELEBRATION, un solo de Montse Colomé concebido como un baile hablado y una celebración con el público. El espectáculo recorre sesenta años de trayectoria artística para reflexionar sobre la identidad, la madurez y el paso del tiempo en una vida dedicada al movimiento. La pieza reivindica la lentitud, el proceso y la necesidad de dar tiempo a eso que se quiere explicar, alejándose de la urgencia constante que marca el presente.
Tradición, identidad y disidencia con Pere Seda y Sònia Arias
El ciclo continúa los días 31 de enero y 1 de febrero con AUTOODI, una propuesta de la compañía L’Esbord creada e interpretada por Pere Seda y Sònia Arias, que parte de la danza y la música tradicionales para sacsejar-les desde el presente. El espectáculo pone el foco en las contradicciones de vivir profesionalmente de la cultura popular en un contexto precarizado y poco reconocido, y aborda sin embudos sentimientos como la culpa, la vergüenza y el odio asociado a las raíces.
A partir del reencuentro personal y artístico de los dos intérpretes —formados en música y danza y vinculados desde pequeños al asociacionismo popular—, AUTOODI se convierte en una reflexión abierta sobre identidad, pertenencia y clase cultural en una sociedad globalizada. La pieza plantea preguntas incómodas sobre qué significa hoy reivindicar la tradición, cómo se instrumentaliza políticamente la cultura popular y por qué a menudo se menosprecia socialmente lo que forma parte del patrimonio colectivo. El espectáculo cuenta con la participación de Jèssica Pulla, drag que introduce una capa de lectura vinculada a la disidencia, la performatividad del género y la resignificación de los imaginarios tradicionales desde una mirada contemporánea y no normativa.

Cambio, fuerza y transformación con Sílvia Batet
El ciclo se cierra el 9 de marzo con ERCÁS, un espectáculo dirigido por Silvia Batet que pone el foco en la transformación y la resiliencia a través de tres cuerpos femeninos en constante cambio. La pieza invita al espectador a mirar el cuerpo desde otra perspectiva: no como forma fija, sino como espacio vivo, capaz de adaptarse, resistir y reinventarse.
Sin necesidad de relatos explícitos, ERCÁS construye un universo visual y físico que habla de crecimiento, mutación e identidad. Los cuerpos se transforman ante el público, pasando de la fragilidad a la fuerza, de la quietud al movimiento, generando una experiencia que conecta con cuestiones muy presentes en el debate contemporáneo, como el papel del cuerpo femenino, la presión sobre la imagen o la capacidad de cambio a lo largo de la vida. Un espectáculo que celebra el cuerpo en todas sus formas y etapas, y como una invitación a repensarlo desde la sensibilidad, libertad y transformación constante.



