
Kathy Sey protagoniza Títuba. Bruixa, negra i ramera, de Denise Duncan
- A partir del 18 de mayo, vuelve este montaje reivindicativo que se estrenó en la Sala Periferia Cimarronas, íntegramente concebido por artistas negros afrodescendientes
- La historia, basada en hechos reales, narra las vivencias de Títuba, una negra esclavizada condenada a los juicios de Salem
- La dramaturga y directora Denise Duncan firma este monólogo desgarrador, protagonizado por Kathy Sey, que hará temporada los domingos al mediodía

Tras su estreno en la Sala Periferia Cimarronas, el Espai Texas recupera Títuba. Bruixa, negra i ramera, una propuesta sobrecogedora escrita y dirigida por Denise Duncan e interpretada por Kathy Sey. La obra, íntegramente concebida y representada por artistas negros afrodescendientes, es un canto a la resistencia, a la memoria ya la voz de las olvidadas.
Basada en hechos reales, la pieza nos traslada a la época de los famosos juicios de Salem para recuperar la figura de Títuba, una mujer negra esclavizada, acusada de brujería y utilizada como chivo expiatorio por una sociedad patriarcal y racista. Duncan reconstruye su historia con un monólogo desgarrador que trasciende el escenario para interpelar directamente al imaginario colectivo, denunciando la persecución vivida por mujeres negras durante los años de 1400 y mediados de 1700, en Europa y Estados Unidos.
La historia de una de las condenadas en Salem
Títuba fue una de las primeras mujeres acusadas de brujería en Salem. Defensora del conocimiento ancestral, la medicina natural y la conexión con el mundo invisible de las ancestros, su figura fue rodeada de miedo y prejuicios que pusieron en riesgo su vida y la de su entorno.
En esta propuesta escénica, Kathy Sey -actriz reconocida por su trayectoria en The Sey Sisters, Los juegos florales de Canprosa o La tienda de los horrores- encarna con intensidad y sensibilidad la voz de una mujer negra borrada de la historia de Occidente.

Un reflejo de la sociedad actual
«En la obra pensamos al menos dos aspectos: por un lado el poder femenino y su vinculación con lo «oculto», «lo prohibido»; por otro, el cuerpo femenino ante el poder, especialmente el de una mujer negra», explica la dramaturga y directora Denise Duncan.
La pieza apuesta por generar otros relatos, no sólo en el mundo de las artes escénicas sino en el imaginario colectivo del público actual: “Títuba no deja de ser un reflejo de la sociedad actual, una sociedad que está ávida de persecución y que premia y favorece la penalización sistemática de las mujeres”, explica la autora y directora: disidentes, mujeres, somos las víctimas”.


